«El oficio de ser frágil» no es solo un libro de poesía: es un decálogo de fragilidades. En él, Celia Bsoul atraviesa el imaginario del cuerpo, el trabajo, el amor o la violencia a través de distintos poemas, cantos y pasajes narrativos.
Editado por La Imprenta, «El oficio de ser frágil» cuenta con un prólogo de Laura Casielles, iconografía de Javier Olivares y portada de Riki Blanco.
Un bosque adiestrado es un jardín. Con el tiempo, los cuerpos crecen y encogen los parques.
Desde que no me nombras, he aprendido a regar las plantas.
De mi madre aprendí a domesticar el silencio.
Convencer a un animal doméstico de que obedezca parece sencillo. Consiste en recordarle su nombre varias veces al día, y lo peligroso que resulta el exterior.







