30abr19:3021:00La situación de la Sanidad Pública Cántabra, a debate.Con la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Cantabria

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30 de Abril de 2026 19:30 - 21:00

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Las decisiones tomadas por el Gobierno Cántabro, en los dos últimos años, relacionadas con la Sanidad Pública, resultan preocupantes. Se están desarrollando medidas que conducen por el mismo camino al que ya han tomado otras Comunidades Autónomas, como es la privatización de la atención sanitaria: Madrid, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía…; proceso que aquí ya se inició en 2014, al llevarse a cabo la privatización de treinta y tres servicios no sanitarios de H. Valdecilla, incluyendo la restauración del Hospital de Liencres y Laredo, cuando era Consejera de Sanidad la Sra. Buruaga y Gerente de Valdecilla el Sr. Pascual.
En el Plan de Salud 2025-2029, que no se presentó en el Parlamento de Cantabria, aparecen continuas referencias a la colaboración público-privada que se traducen en la cesión de presupuesto público al sector privado, con consecuencias negativas, tanto en las cuentas públicas, como en la atención sanitaria. Más parece un proceso soterrado de apropiación que de colaboración.
Varios son los pasos privatizadores que se van conociendo: el convenio singular con el Hospital de Santa Clotilde por valor de 256 millones de euros para los próximos 16-20 años, y, el proyectado Campus de Salud en los terrenos de la antigua residencia Cantabria, un entramado tecnológico privado, dedicado a la investigación biomédica y a la docencia y al que se le podrían ceder datos sanitarios públicos, lo que ya se ha hecho con Regeneron Pharmaceuticals, una empresa estadounidense experta en genómica, de forma absolutamente opaca, o lo proyectado en el muy preocupante proyecto VALDATA, liderado por el jefe jurídico de la Consejería, que va a investigar en mecanismos para” monetizar” datos sanitarios de todo tipo, dotando al gobierno cántabro de las bases legales y “éticas” para tal mercadeo.
Geografía de la desigualdad.
La fragmentación territorial de la asistencia sanitaria que propugna los sistemas privados, se concentran en las áreas urbanas y en rentas medias y urbanas. Las zonas rurales y los barrios más pobres o envejecidos van quedando desatendidos. La sanidad pública es un instrumento de justicia social.
El deterioro de la Atención Primaria tras la pandemia; el aumento de las listas de espera quirúrgica; la reducción de atención sanitaria en el medio rural; el cierre de consultorios; la ausencia de trasporte público; la falta o mala gestión de algunos profesionales, como pediatras, enfermeras, médicos de familia, matronas o psicólogas, etc., es una realidad preocupante en Cantabria.