Políticas de represión y punición de las mujeres

14oct7:30 pm10:00 amPolíticas de represión y punición de las mujeresPresentación con Pilar Iglesias

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(Viernes) 7:30 pm - 10:00 am

Detalle

Estudio histórico comparativo del Patronato de Protección a la Mujer de España (1941-1985) y las Lavanderías de la Magdalena de Irlanda (1922-1996), que denuncia la sistemática violación de derechos humanos que sufrieron las mujeres y las niñas en ambas instituciones. El libro Políticas de represión y punición de las mujeres. Las lavanderías de la Magdalena de Irlanda y el Patronato de Protección a la Mujer de España, de Pilar Iglesias Aparicio está basado en el trabajo con el que la autora obtuvo el Primer Premio Kate O’Brien del Aula María Zambrano de Estudios Transatlánticos de la Universidad de Málaga en marzo de 2021. Se trata de un estudio comparativo en que se analizan desde una epistemología feminista, las políticas de represión aplicadas a las mujeres y las niñas en Irlanda y en España a lo largo del siglo XX y más concretamente en los establecimientos conocidos como conventos lavanderías de la Magdalena en Irlanda, entre 1922 y 1996, y los centros del Patronato de Protección a la Mujer en España, desde 1941 a 1985. A lo largo del siglo XX, entre 1922 y 1996, aproximadamente 30 000 mujeres de entre 9 y 89 años, pasaron por las lavanderías de la Magdalena en Irlanda. Un tercio de ellas estuvieron recluidas tan solo unos meses. Miles permanecieron durante años; algunas fueron ingresadas varias veces, y otras no salieron jamás y murieron en la institución. El 6 de noviembre de 1941, se aprobó en España el Decreto de reorganización del Patronato de Protección a la Mujer, (que estaría en funcionamiento hasta 1985), al tiempo que se publicaba el Decreto de creación de las Prisiones para mujeres «caídas». Tanto en las Lavanderías de la Magdalena como en los centros del Patronato de Protección a la Mujer, las mujeres sufrieron una total violación de sus derechos humanos. Fueron detenidas por comportamientos considerados inmorales y sometidas a vigilancia permanente, incomunicación y aislamiento del exterior. Se les impuso una férrea disciplina y un trato vejatorio, con humillaciones, castigos físicos y condiciones durísimas de vida, así como la obligación de realizar trabajos, especialmente extenuantes en el caso de las lavanderías de la Magdalena, en condiciones de absoluta explotación. Miles de jóvenes embarazadas sufrieron el «robo de la maternidad», al someterlas a presión máxima para obligarlas a ceder a sus hijas/os en adopción desde su ingreso en la institución o, procediendo directamente al robo de las y los bebés, bajo el pretexto de haber nacido muertos o haber fallecido inmediatamente después del parto. Se trata, tanto en Irlanda como en España, de la aplicación de unas políticas específicas de represión y punición que atraviesan el cuerpo, la sexualidad, la vida, de las mujeres y las niñas. Políticas basadas en el cruce de tres sistemas de poder: el sistema patriarcal androcéntrico y su política sexual que castiga en las mujeres toda real o supuesta libertad sexual, mientras no solo la tolera, sino que la fomenta en los varones; el poder de la Iglesia Católica, a cuyo cargo estaba todo este aparato de control, represión y castigo de las mujeres; y el poder de los Estados, el Estado Libre Irlandés y la Dictadura franquista y su nacionalcatolicismo, que obtienen beneficios políticos y económicos de su absoluta complicidad con la Iglesia Católica, explícita en el caso franquista, más sutil en el caso irlandés. La incidencia política de organizaciones de la sociedad civil ha conseguido en Irlanda la puesta en marcha de investigaciones y la aplicación de esquemas de reparación. Nada similar se ha producido todavía en España.