Hacia la Huelga Feminista. Algunas de nuestras razones

Hacia la Huelga Feminista. Algunas de nuestras razones

No encontrar razones para secundar o apoyar la Huelga Feminista del próximo 8 de marzo es no dedicar tiempo a analizar de una manera crítica nuestro día a día. ¿probamos a dar un pequeño paseo por la cotidianidad?

Escogemos la familia. Amanecemos con la que se ha levantado 3 veces en la noche para dar el biberón mientras su compañero sólo una. Madruga un poco más que él porque debe preparar el desayuno, escoger la ropa de las dos criaturas, vestirlos, peinarlos, asegurarse de que todo está en la mochila y acercarlos hasta el coche. Él los lleva a la guardería antes de ir a trabajar. Ella va a su trabajo de profesora de instituto después de poner una lavadora y programar la comida en la cocina robot

Escogemos a lxs estudiantes de ese instituto. A primera hora toca clase de Historia; nombres de hombres, hazañas de hombres, inventos de hombres… Después Literatura; novelas de hombres, hombres protagonistas…En la optativa de Audivisuales han visto algunos trozos de películas que les pueden inspirar para hacer diferentes planos en su trabajo final (Crepúsculo, Fast&furious…). El recreo sólo da para comer un sandwich y presenciar alguna “escena de celos”. Menos mal que ya queda poco para que se terminen las clases y aprovechar la tarde para ir de compras.

Escogemos a las dependientas. No siempre es fácil ejercer tu trabajo cuando al mismo tiempo estás haciendo malabares mentales entre salario y necesidades por cubrir. Embalar, desembalar. Colocar esas prendas que llegan de Indonesia, de Tailandia, de Bangladesh (¿Qué par de ojos se pregunta sobre su origen?). El horario de la tienda es hasta las 20h pero hoy toca quedarse dos horas más, aunque ya van tres veces esta semana. Nadie habla de si esas horas serán remuneradas o no.

Escogemos a las cuidadoras de 24 horas. Es complicado saber lo que hacen todo el día porque muchas veces viven encerradas entre las paredes de un hogar, pero podemos dejarnos llevar por la imaginación que construye nuestra experiencia. No duermen apenas por lo que es raro hablar de despertarse. Preparan desayunos, lavan, visten, preparan cuerpos, limpian, friegan, planchan, cocinan, recogen, compran, guardan, acompañan, alimentan, abrigan, desvisten, acuestan… Cada día de la semana. Porque salir unas horas de esa casa suele suponer cuidar en otra.

En definitiva, escogemos hacer Huelga el 8 de Marzo en La Vorágine porque somos privilegiadas, porque podemos escoger y tal vez ninguna de las mujeres que habitan los lugares de este texto puedan hacerlo. Porque ese día optaremos por dejar de cuidar en nuestro espacio exigiendo cuidados compartidos y autocuidado permanente. Porque los libros no se van a mover, pero por nuestra parte no alimentaremos la maquinaria bancaria burocrática que sostiene el capitalismo. Porque no queremos olvidarnos de todos los derechos que ahora se presentan difusos. Tenemos derecho a la Huelga. Y porque la calle también es nuestra y ojalá cada vez sean más los momentos para (re)habitarla.



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