Las certezas nocivas

Las certezas nocivas

Pasamos muchas horas intentando entender qué ha pasado cuando se rompe una de nuestras estructuras mentales afianzadas durante toda una vida. Y la frustración y la desesperanza llega cuando no sirven los pensamientos alternativos, los no hegemónicos, los que intentan desenmascarar cada artimaña del poder al que nos enfrentamos desde el momento en el que despertamos en mitad de esta guerra.
Tantos ejemplos en los últimos meses… Nicaragua era un faro para mucha gente que perdió la esperanza en cambiar su propio país. Pero una revolución no se hace sin gente, no se hace repartiendo los poderes entre unos pocos, no se hace legislando sobre cuerpos privados de voz. Y no entendemos en qué fosas del camino se quedó la luz del faro. Y no entendemos que no se entienda cuando un pueblo ha puesto tantos muertos y desaparecidos para defender el país que soñaron hace algunos años.
Sentimos la garganta cada vez más cerrada, comenzamos a saber la razón. Cada migrante o aspirante a refugiadx que muere en el mar es un trago de agua salada para nosotras. Cada vez más ahogadxs (ellxs), cada vez más ahogadxs (nosotrxs). Algunos se ahogan en la ignorancia, otras de odio, de impotencia y rabia nosotras. Comprendemos que haya voto sustentado en el miedo y el odio pero la ceguera ante lo humano avanza, y supones que las vallas son para ellxs, pero pronto serán para ti. Y no lo entiendes.
Una violación en grupo a una chica no es tan grave. Ni siquiera es violación dependiendo de los ojos (sentenciadores) que lo miren. Defiéndete (es peor), no opongas resistencia (es peor), denuncia (es peor), no denuncies (es peor)… Lo que nos cuesta entender aquí son los silencios que deberíamos rellenar con “no acoses”, “no toques”, “no insultes”, “no violes”. Con cada avance generacional de los feminismos el sistema patriarcal se revuelve y ataca. Nos va a tocar apuntar y comprender mejor a la bestia.
La supervivencia de nuestra especie en general y de sus estructuras es posible gracias a ese trabajo permanente, constante, consciente o inconsciente que realizan básicamente las mujeres de este planeta. Dentro del cuidado está la protección. Proteger a lxs tuyxs puede conllevar cárcel. Acabamos de colapsar mentalmente. Una sentencia judicial (muchas otras que desprotegen a menores) hace tambalear al tiempo que afianza todo el patriarcado y su reparto de tareas. Cuida, pero ten cuidado y no desafíes.
¿Ven como apuntalar certezas no es bueno?


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