Narrativa contra ‘La Memoria Herida’

Narrativa contra ‘La Memoria Herida’

Este 13 de abril se ha lanzado el último título de la Editorial La Vorágine, esta vez en coedición con el colectivo Desmemoriados. Se trata de Relatos de La Memoria Herida, un compendio de 13 textos cedidos por autores de diferentes generaciones, procedencias e historias que hacen de bálsamo contra la adulteración de la memoria colectiva que cada día se practica desde el aparato cultural hegemónico.

Los relatos pertenecen a Chesús Yuste, María Toca, Isabel Tejerina, Joseba Sarrionandia, Pilar Salamanca, Gloria Ruiz, Antonio Orihuela, Julio Llamazares, Almudena Grandes, Juan Gómez Bárcena, Alfons Cervera, Luisa Carnés y Mabel Andreu. Ya puedes conseguir el libro en La Vorágine (Cisneros, 69) o a través de la plataforma www.voravi.com.

Os compartimos el texto de presentación que Mariano Calvo Haya, de Desmemoriados, compartió con las 90 personas que llenaron el espacio de cultura crítica de La Vorágine este sábado 13 de abril, horas antes del aniversario de la proclamación de la II República.

Texto íntegro de la presentación

Para el colectivo de Desmemoriados presentar en el día de hoy, ni cautivos ni desarmados, estos Relatos de la Memoria Herida supone otro momento muy especial, como también lo fue en su día el homenaje que se realizó en el Parlamento de Cantabria a las víctimas del Caso Almería.

En ambos casos ha habido un trabajo por parte de todos y todas, lento, silencioso y de largo, largo recorrido, como si nuestra divisa fuera la resistencia y la labor pausada y meditada. Y no podría haber sido de otro modo por la naturaleza de aquello a lo que dedicamos nuestro, la mayor parte de las veces, escaso tiempo.

La memoria, la colectiva, es en todas las ocasiones como una selva intrincada, oscura y sombría, en la que casi nunca hay atajos y casi siempre demasiados atolladeros.

La memoria, la colectiva, está fabricada con la argamasa que proporciona la conjunción de todas nuestras memorias y las de todas aquellas gentes que antes nos precedieron y, desgraciadamente, a nuestro entender apenas está emparentada con la Historia, al menos con la Historia que suele venir en los libros académicos, repleta de grandes hombres ante grandes decisiones y muchos generales.

La memoria, la colectiva, es grande también, muy grande, pero está hecha de muchas cosas pequeñas que nos tocan muy de cerca. Y también hay decisiones. Decisiones que nos rompieron, decisiones que nos cambiaron el rumbo, decisiones que no pudimos tomar, embargados por las ventoleras del tiempo. Humildes e importantes decisiones, en fin, que nos han traído hasta aquí y nos han hecho, probablemente, lo que somos.     

Y como no. Hoy es 13 de abril, un día en el que hace 88 años, en 1931, la gente de este país se encontraba a caballo entre el día antes y el día después. Es decir, entre una encrucijada y una decisión. Entre unas elecciones municipales que echaron a un rey y proclamaron una república. Y no quiero ir más allá por esta vía, aunque hoy nosotros, por aquello de que las historias se repiten, también hacemos camino de encrucijada en encrucijada.

Hoy es 13 de abril y, tanto a Desmemoriados como a La Vorágine, paridores conjuntos de estos Relatos de la Memoria Herida, junto a las autoras y los autores que nos han prestado sus palabras, nos parece la mejor fecha para que el volumen que las incorpora vea la luz.

Ha sido un trabajo sumamente hermoso, de esos que provocan más satisfacciones que contratiempos. La búsqueda de los relatos que finalmente integran el libro nos ha posibilitado momentos entrañables: una larga y clarificadora conversación en un bar de La Habana con uno de los mejores poetas que hemos conocido, un sosegado paseo con un valenciano lleno de memoria por el Santander de hoy buscando las huellas del pasado, una emotiva intrusión en el hogar de Gloria…

Por todas las historias que se contienen en el libro pasan como sombras derrotadas los protagonistas de nuestro pasado. Con ellos respirarán el dolor del silencio y el olvido, también las esperanzas y el abatimiento de los guerrilleros, el despropósito desalentador del exilio, la fría injusticia de las ejecuciones, la insólita mirada de los niños. Y junto a todos ellos, tal vez como telón de fondo o como una presencia espesa y terrible, la niebla mefítica del poder que los condena.

No consideramos necesario destacar ninguno de los relatos sobre los demás porque creemos que todos, como podrán comprobar a poco que se detengan, se subrayan por sí mismos.

No obstante sí que consideramos necesario detenernos en uno de ellos porque nos parece paradigmático respecto a las razones por las cuales Desmemoriados y La Vorágine han emprendido este trabajo.

Gracias a la Editorial Hoja de Lata, lo cual agradecemos profundamente, podemos contar con una narración de Luisa Carnés. Esta escritora, ya fallecida, es en sí misma el ejemplo claro y contundente de lo que ha sido la amnesia estructural que ha asolado este país desde la derrota de la República hasta hoy. Un país que ha sido capaz de olvidarla, pese a su evidente calidad literaria, por roja, por exiliada y por mujer.

Los colectivos que hemos editado este libro nos sentimos doblemente satisfechos por contribuir de algún modo a su reivindicación y a la vez porque esa es precisamente la base y el objetivo de nuestro trabajo diario en aras de la recuperación de la memoria.

Y en ello continuamos pese a todos aquellos que, despreciando la nuestra, esta doliente memoria herida, se sienten impelidos a recordarnos otra, mucho más vieja, que camina por apolilladas rutas imperiales y descangallados Tercios de Flandes.

Recientemente, en el Parlamento de  Andalucía, un espécimen de un grupúsculo que no quiero nombrar, porque al dragón no se le nombra, nos ha tildado de buscadores de huesos a todos aquellos que procuramos excavar en los entresijos de una memoria democrática.

Y efectivamente, nosotros, a mucha honra, también somos buscadores.

Con estos Relatos de la Memoria Herida buscamos en esta ocasión, a través de la literatura, el tuétano, el hueso, la raíz y los pasos de aquella gente que en este país perdió la voz, la patria o la vida  luchando contra la injusticia y el silencio atronador.

Desmemoriados y La Vorágine con este libro, y gracias a las autoras y los autores que lo conforman, se unen un poco más para iniciar una nueva línea editorial dedicada a la Memoria Colectiva.

Con ustedes y para ustedes, con nuestro agradecimiento, La Memoria Herida, doce relatos y un epílogo para desandar el olvido.



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