Somos ‘ingobernables’

Somos ‘ingobernables’

Es esta una semana terrible. Las urnas han vuelto a demostrar su estrechez, la incapacidad de contener la diversidad y la vibración de los pueblos, lo opaco de ese plástico invisible en el que las mayorías delegan su responsabilidad… Y, envalentonados, los esbirros del totalitarismo toman sus revanchas. Ayer, de nuevo, el local de trabajo y cuidados de Pikara Magazine fue atacado por los cachorros de la Falange. Hoy, con la legitimidad que les da la delegación y los votos de VOX, las autoridades de Madrid han desalojado La Ingobernable, uno de esos espacios de oxígeno, militancias y diversidad real que han permitido que la contaminación madrileña no terminara con las energías de miles de personas dignas y organizadas.

Pero las fuerzas oscuras de este presente-tan-pasado- no saben que somos ingobernables; que por cada centro social que cierren estaremos sembrando las semillas de cientos; que por cada ataque a nuestros espacios de trabajo, cuidado y militancia, se redoblarán nuestros proyectos y nuestros anhelos; que ‘miedo’ tenemos a la violencia sistemática, estructural y sangrante de este sistema de desposesión, pero no a sus ramalazos de machitos con camisa abierta en pecho; que sus miedos no pueden afectar a nuestras convicciones y que nosotras, a diferencia de ellos, sí nos cuidamos, nos protegemos y nos reinventamos en red.

La Ingobernable no es un edificio, es un proceso preñado de asambleas, resistencias y debates críticos; Pikara es una forma de mirar a este inquietante mundo; La Vorágine no es una librería… Somos ingobernables porque ya nos cogobernamos nosotras, porque podemos convivir sin caudillos, porque no nos hacen falta permisos para cultivar los otros futuros que anhelamos. Eso, eso es lo que ellos no entienden. Menos mal.

 



X